Todo OK con OK

Una vez por segundo alguien dice “OK” en alguna parte del mundo. Se ha convertido en la expresión más dicha en todo el planeta.

Muchas versiones dicen de dónde viene:

1) Del griego óla kalá que significa “todo bien” o “todo está bien”.

2) Del francés: “au quai” (al muelle) cuando la carga ya estaba lista para ser embarcada.

3) Del pueblo originario estadounidense choctaw: en su  lengua muskogi, “okeh” significa “así es” o “está bien”.

4) De la Guerra Civil entre el Norte y Sur norteamericanos. Dicen que cada vez que los soldados volvían de la batalla sin muertos ponían 0K en un pizarrón. 0K era “cero kills” (cero muertes) lo que significaba que todo estaba bien tras la batalla.

Hasta que llegó Allen Walker Read. Pasó años investigando en periódicos norteamericanos y llegó al 23 de marzo de 1839.

Ese día, en Boston -centro intelectual de los Estados Unidos- unos periodistas escribieron mal a propósito en el “ The Boston Morning Post”.

Usaron el all correct (todo correcto) como old korrect. Lo abreviaron a ok y lo pusieron de moda.

Fue creciendo. Un jefe de campaña política lo elevó más aún. Su candidato del Partido Demócrata de los Estados Unidos iba en busca de la reelección allá por 1840. Entonces decidió que Martin Van Buren empezará a usar su apodo Old Kinderhook (por su pueblo del Estado de Nueva York).

Ese Old Kinderhook se convirtió en OK y una frase para la campaña: “Todo OK con OK”. Pero no resultó: Don Van Buren no fue reelecto. Lo que sí, el OK seguía creciendo en el habla cotidiana.

El “OK” tenía otras ventajas para su uso: ideal para transmitirlo como señal de que todo estaba bien por el telégrafo eléctrico que no llevaba ni 3 años desde su invención.

Una expresión, además, desprovista de interpretaciones diversas: todos sabemos bien qué se quiere decir con un simple “ok”.

Tan importante para nuestra comunicación que hasta ya pasó al emoji: ese del pulgar arriba que si bien está entre los 10 más usados, los jóvenes lo consideran “fuera de moda” y un tanto agresivo.

Lo cierto es que lo digas, lo escribas o lo emojíes, el “ok” llegó a nuestras vidas hace 200 años y sigue firme como incuestionable señal de “todo bien”.